Desde hace algunos años, las distintas localidades israelíes vecinas a la Franja de Gaza han estado permanentemente expuestas a los disparos e impactos de misiles y morteros que grupos islámicos realizan indiscriminadamente desde el interior de Gaza, sin preocuparse por cual es su destino, ni por la posibilidad que puedan impactar en civiles inocentes.
La respuesta israelí a esas agresiones ha sido, últimamente al menos, la de la represalia aérea. Apuntando específicamente contra quienes, desde el interior de Gaza, disparan contra blancos en Israel.
Según señalara recientemente el general Yossi Kuperwaser, unos 570 misiles habían sido disparados desde Gaza contra Israel -en lo que va del año- por grupos “jihadistas” o elementos “salafistas”, lo que hace un promedio preocupante de dos misiles por día. A ellos hay que agregar los 75 misiles disparados al día siguiente de la reciente visita del Emir de Qatar a la Franja de Gaza, que suponen una imprevista escalada en este tipo de ataques. Benjamin Netanyahu acaba de anunciar que, por esto, habrá una represalia más dura que la habitual. La tensión está subiendo y Egipto, convocado por Israel, ha comprometido sus buenos oficios para calmar las aguas. Veremos si esto efectivamente sucede.
No obstante, hay otra preocupación adicional. Es notorio que hay un cambio cualitativo. Intranquilizador. A los misiles más bien primitivos que se disparaban desde Gaza hasta no hace mucho, ahora los han reemplazado otros; más avanzados tecnológicamente. Ergo, mucho más peligrosos.
Hablamos de misiles antitanques Kornet (de origen ruso) y de misiles antiaéreos Strela SA-7, presumiblemente venidos -de alguna manera irregular- desde los que alguna vez fueran inventarios de armas y municiones que pertenecieran a Gaddafi e ingresaron a través de la ahora porosa frontera de Gaza con Egipto. Unos 120 túneles clandestinos acaban des ser cerrados y destruidos desde Egipto. Pero, pese a ello, se sospecha que podría estarse utilizándose hasta el paso de Rafah, normalmente vigilado con algún celo por las fuerzas de seguridad egipcias.
Un misil tipo Strela SA-7 fue disparado recientemente contra un helicóptero israelí, sin dar en el blanco. Detrás del referido disparo se sospecha que podrían haber estado milicianos del brazo armado de Hamas, esto es las brigadas “Ezzedine Al-Qassam”. La respuesta israelí parecería ser la de haber vuelto a apuntar, en represalia, contra los líderes de las organizaciones que, en Gaza, están detrás de esos disparos.
Al propio tiempo se ha conocido otra novedad, también inquietante. Hezbollah, en este caso viene desde el Líbano, ha anunciado el sobrevuelo del espacio aéreo israelí por un avión no tripulado (“drone”) de fabricación iraní, armado en el Líbano. Elemento que Hezbollah dice tener ahora en su poder. El vuelo en cuestión habría cubierto el espacio aéreo israelí sobre el emplazamiento del reactor nuclear de Dimona, siempre a estar a la información pública recientemente suministrada por Hezbollah. Cabe recordar que esos aviones sin piloto pueden volar con cámaras de fotografía, pero también pueden equiparse con misiles a ser disparados desde el aire. Otra pesadilla puede así estar naciendo para las autoridades israelíes.
Pensando en Irán y en un posible conflicto con ese país, los EEUU e Israel han puesto en marcha un ejercicio militar defensivo (llamado “Desafío Pacífico 2012”) para el supuesto de tener que, de pronto, enfrentar desde Israel un sorpresivo ataque misilístico iraní.
Unos 1.000 soldados especializados norteamericanos llegaron para ello a Israel procedentes de los Estados Unidos. En total, el ejercicio, que durará tres semanas, incluirá la participación de unos 3.500 militares norteamericanos, así como un millar de soldados israelíes.
Todos los sistemas defensivos israelíes conocidos, incluyendo los de los proyectiles “Patriot” y el buque misilístico defensivo: “Aegis”, serán utilizados. A ellos se agregará aparentemente la utilización de un nuevo misil interceptor, denominado “David’s Sling”.
El costo total del ejercicio será del orden de los 30 millones de dólares para los americanos y de unos 7,5 millones de dólares para los israelíes. Pero, de cara a los enormes riesgos que se tienen en cuenta, parecería indispensable hacer este tipo de maniobras de contenido esencialmente defensivo.
Armas modernas en Gaza: una realidad nueva e inquietante
26/Oct/2012
El Diario, Emilio J. Cárdenas